
Introducción
En el marco de intercambio y retroalimentación entre los Centros de Formación de la Red Americana de Intervención en Situaciones de Sufrimiento Social, el CFC-RECOISS, fue invitado de parte de EFAD (Escuela de Estudios y Formación en Abordaje de Adicciones y Situaciones Críticas Asociadas) PANAD (Pastoral Nacional de Alcoholismo y Drogadicción) a participar en el V Encuentro Nacional de Red, evento que agrupa a los diferentes grupos y organizaciones que conforman la experiencia de Red Chilena de abordaje y atención al fenómeno de las adicciones. Evento que fue identificado como REDES DE VIDA.
Actividades de Intercambio.
a) El intercambio dio inicio en la Universidad Católica Silvia Henríquez, donde organizaciónes de la Pastoral Social se juntaron para abordar el tema de la Educación Popular y a partir de las reflexiones aportadas construir las líneas estratégicas que debe seguir PANAD en el año 2010. Durante la actividad, se diferencio entre Educación Formal, Informal y Educación Popular. El énfasis de la reflexión, se centro a partir de las ponencias facilitadas por Mauricio Zorondo, Karina Fortete y César Fuentes, donde resaltaron el protagonismo de las comunidades, partir de sus potencialidades, sus recursos, su creatividad, desde este punto de vista se presentaron experiencias de El Salvador, Guatemala, Panamá, Brasil y el mismo Chile, encontrando como uno de los identificadores comunes, aquello que se refiere al cambio de representación social sobre los procesos comunitarios y la actitud pedagógica que deben tener los facilitadores o acompañantes solidarios de los procesos; actitudes que fueron confrontadas con las actitudes pedagógicas del Jesús histórico, identificando en El, su paciencia, sus estrategias para fortalecer, formar y conforman grupos, equipos, la forma en que integran los recursos comunitarios, su habilidad para mostrar mediante parábolas la realidad en que vive las personas de su tiempo, su capacidad de escucha, la perseverancia y la forma consecuente en que articula sus palabras y obras entre otras. Esta actividad concluyo con una celebración eucarística en la cual los participantes tuvimos la oportunidad de compartir la mesa del Señor rememorando estas actitudes que deben animar el proceso de acompañamiento y educación a experimentar en el ámbito comunitario.
b) El día 26 de noviembre, chilenos y extranjeros nos hemos mezclado entre las personas que se transportan en el metro para distribuir volantes que buscan dar a conocer las acciones y proyectos que desde EFAD – PANAD se desarrollan. En este acto se destaca elementos que son importantes no dejar escapar entre el bullicio, las personas que vienen y van, la prisa por abordar el metro, personas que corren y otras que duermen, pero en medio de todo se alcanza a ver gorritas blancas con la leyenda de EFAD-PANAD que identifica a todos los operadores, técnicos y facilitadores comunitarios que detrás de este accesorio, muestran una sonrisa, unas palabras de aliento , una mano que se extiende ofreciendo un volante que más que información, ofrece la oportunidad de detenerse a leer un mensaje de esperanza ante una situación concreta que se vive a diario y ante la cual, las personas que forman y dan vida a EFAD, están dispuestos a acompañar. También se observa la reacción de las personas, algunos ven el volante y lo dejan caer, otros lo leen hacen ademanes de afirmación con sus cabezas y lo guardan, algunos jóvenes lo leen, sonríen y los guardan, madres acompañadas por sus hijos lo leen y lo comparten a sus niños. En fin son muchas las reacciones y poco el conocimiento sobre el impacto, que en este momento podemos afirmar tendrá esta acción, lo cierto es que para las personas de EFAD reafirma su compromiso por hacerse presente en este tema concreta de las adicciones, mismo que expresan al volver al lugar donde nos estamos convocando para vivir los próximos días que estarán llenos de reflexiones.
c) Al amanecer del día siguiente son muchas las personas que se han agrupado en la Casa de Ejercicios de Schoenstatt, en sus maletas lo necesario para la estadía en Punta de Tralca, pero en sus mentes y en su corazón, toda la complejidad que viven sus redes locales, las personas con las que diariamente se relacionan, nos referimos a la persona que se encuentra en situación de consumo de sustancias, las que habitan en calle, la mujer, el niño, el adulto mayor; aquellos que encuentran a un amigo dispuestos a construir nuevos escenarios , aquel que se dispone a crear condiciones más dignas para otros, los que buscan una transformación de la realidad social en que se vive. Todo esto y más es lo que conforma el verdad

ero equipaje, aquello que es vida y se trae para compartir, reflexionar, intercambiar y crear estrategias nuevas para el abordaje de las situaciones de sufrimiento social.
El Encuentro REDES de VIDA, “DISCÍPULOS MISIONEROS PARA UNA NUEVA MIRADA A LOS USUARIOS DE DROGAS”, inicia en la biblioteca de Santiago con presencia de representantes del Gobierno, Conferencia Episcopal, De la Reducción de Daño, de la RAISSS, de la RECOISS , de Caritas Alemana y todas las delegaciones provenientes de distintas regiones de Chile. Los saludos y palabras de cada una de las personas son motivadoras, llenas de esperanza y reflejan la confianza que se ha ido generando, con el esfuerzo de cada una de las personas que las formamos. Más de 300 personas aplauden en cada intervención, aplauso que debe ser entendido como un gran abrazo de estimulo y ánimo para continuar construyendo estas nuevas miradas.
Concluido el acto inaugural, en caravana todos nos trasladamos a Punta de Tralca, acá durante dos días y medio, compartimos mediante Talleres, temas sobre Educación Popular, Reducción de Daño, Habilidades de Escucha, Desarrollo Comunitario, Protagonismo Juvenil, procesos de Sistematización, Redes juveniles para la incidencia, productivos inclusivos, Sistema de Diagnóstico Estratégico, expresión corporal y otros.
La mayor riqueza de tal evento, es poder conjuntar las ideas y proyecciones de las personas que integran los equipos de las organizaciones, de los Operadores Pares, personas que en medio de sus procesos de tratamiento viven simultáneamente el acompañamiento solidario de sus pares, en ellos se personaliza el compromiso, la angustia por dar respuesta efectivas y consecuentes a sus pares, preocupadas por testimoniar su propio proceso, mientras entienden la complejidad de otros. En medio de todo esto, cada uno contagia al otro de la alegría de celebrar los procesos que llevan, comparten el alimento, la fiesta, las ideas, en resumen, y como bien lo señala el lema del evento “Compartiendo Redes que Dan Vida”.
César Augusto Fuentes